El CDC de la Atahualpa, una alternativa para los jóvenes del sur

Fuente: Administración Zonal Sur - Eloy Alfaro | 2012-04-24 | 12:40:29 PM
Alcalde Barrera inaugura el CDC
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CDC de la Atahualpa
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Exposición de manualidades
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Alcalde Barrera revisa el trabajo de los jóvenes
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Cibernarios
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Un nuevo espacio para desarrollar actividades recreativas, lúdicas y educativas tienen los jóvenes del sur de la ciudad. Es el Centro de Desarrollo Comunitario (CDC) de la Ciudadela Atahualpa, ubicado en la avenida Alonso de Angulo y Jipijapa. El moderno edificio es el CDC número 30 en el Distrito y fue inaugurado por el alcalde Augusto Barrera este martes 24 de abril.

En la inauguración, el alcalde Barrera destacó lo importantes que son para su administración las obras enfocadas en el ser humano. “Para nosotros esta es una obra de tanta o mayor significación que muchas de las obras viales que hacemos: 90 000 personas, chicos, adultos, adultos mayores asisten mensualmente a nuestros Centros de Desarrollo”, mencionó y dijo de estos espacios que deben convertirse en centros de la fraternidad, de la solidaridad, en centros que construyan ese componente intangible pero tan importante del Buen Vivir que es la relación entre los seres humanos”.
 
La inversión realizada en este CDC es de 381 000 dólares aproximadamente, sin contar con el equipamiento y mobiliario. Dispone de un centro de computo, espacios para apoyo escolar, inglés, tae kwon do, y una plazoleta para el encuentro y la manifestación de las actividades comunitarias. “Este espacio tiene un énfasis en el tema juvenil, donde las culturas urbanas del sur de la ciudad, los roqueros, quienes practican hip hop, música andina, los que hacen danza y teatro puedan encontrarse en este CDC”, señaló el administrador de la Zona Eloy Alfaro, César Andrade.
 
El de la Atahualpa es el CDC número 30 en el Distrito Metropolitano, con lo que se consolida toda una red en la que se realizan gran cantidad de talleres. “En la Red de CDCs de Calderon ya tenemos una mega orquesta de 60 chicos. En el CDC de Cotocollao se realizó hace poco una exposición de pintura de los chicos de la Pisulí y la Roldós. En el CDC de Pomasqui tenemos un espacio importante para el desarrollo de las artes gastronómicas y la propia gente del CDC está empeñada en ponerse un restaurante. Cada pequeña cosa, cada afecto que se construye en los Centros de Desarrollo Comunitario mejora la ciudad, es el alma de la ciudadanía”, reseñó Barrera.

La construcción de este CDC en el sur de la ciudad obedece a la urgencia de fortalecer la participación juvenil desde ámbitos como lo social, cultural, educativo, tecnológico, productivo (emprendimientos micro empresariales), comunicacional, deportivo y recreacional, involucrando a diferentes expresiones artísticas como el ska, rock, hip hop, grafiteros, entre otros.

En este contexto, según datos del INEC (2011), sólo en la parroquia La Magdalena hay un 37,17% de jóvenes cuya edad oscila entre los 10 y 29 años que tienen un amplio abanico de necesidades, aspiraciones e inquietudes por lo que es prioritario promover espacios de participación y diálogo inter generacional que permitan una convivencia armónica entre los distintos grupos de la Administración Eloy Alfaro.

De esta forma, los centros de desarrollo comunitario CDC son espacios públicos de encuentro y ejercicio de derechos y libertades de los seres humanos y contribuyen a su desarrollo integral. 

En el pasado, la existencia de las madres de familia, adultos mayores y niños, niñas y adolescentes que terminaban sus clases, transcurría inevitablemente dentro de sus casas. Era imposible pensar que pudiesen invertir su tiempo libre actividades creativas, deportivas o artísticas, que los hiciera sentirse activos y útiles. Eso sucedía hasta que los CDC irrumpieron en la vida comunitaria de la ciudad.

Entre todos los CDC que existen en el Distrito, se realizan más de 250 talleres mensuales que abordan 53 tipos de actividades distintas que van desde serigrafía, arte en reciclaje y plomería, pasando por materias curiosas como la lectura de planos, teatro clown y títeres de memoria histórica, hasta el impulso de la comunicación ciudadana en radio comunitaria y edición de videos.

Los centros de desarrollo comunitario emergen entonces como espacios públicos de encuentro y de ejercicio de derechos y libertades de los seres humanos, con el fin de potenciar sus capacidades, habilidades y destrezas, como un elemento que aporta al mejoramiento de las condiciones para el buen vivir.

Son espacios para todos y todas. Para niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos, adultos mayores, hombres y mujeres que hacen el día a día de los barrios del Distrito Metropolitano de Quito.
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