La flora quiteña tiene siete especies emblemáticas

Fuente: Secretaría de Ambiente | 2012-04-12 | 02:45:18 PM
Algarrobo
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Arrayan - Foto de internet
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Mora
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Guaba
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Chocho
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Ante la necesidad de propender a la conservación de las especies vegetales que existen en el Distrito Metropolitano, algunas de las cuales se encuentran en peligro de extinción, el Municipio de Quito declaró a siete de ellas como “especies emblemáticas”, dado su valor histórico y cultural.

En este caso están el arrayán de Quito (Myrcianthes halli); la salvia quitensis; la guaba (Inga insignis); la tuna de San Antonio de Pichincha; el chocho de Rumipamba (Lupinus pubescens); el algarrobo (Mimosa quitensis); y la mora de Quito (Rubus glaucus), que constan en la declaratoria aprobada por el Concejo Metropolitano.

Un estudio presentado por la Secretaría de Ambiente advierte que el Ecuador, país “biodiverso”, cuenta con aproximadamente 15 000 especies de plantas vasculares (helechos, coníferas y plantas con flores). Un alto porcentaje de ellas están en Quito y sus alrededores debido a la proximidad de la ciudad a la línea ecuatorial y la gran variación en altitud (desde la cima del guagua Pichincha, hasta el bosque húmedo del noroccidente).

Muchas de esas plantas todavía sobreviven en las quebradas y en las riberas de los ríos que atraviesan la ciudad y los valles, en lotes baldíos, en ciclovías y en los parques metropolitanos y en el Itchimbía.

Dada la connotación histórica, cultural y natural de la flora de Quito, la Secretaría de Ambiente y la Comisión de Ambiente, en conjunto con el Jardín Botánico y la Universidad San Francisco, impulsaron la declaratoria de las siete especies emblemáticas anotadas.
 
El estudio señala que el nuevo paisajismo de Quito debe considerar, además del valor intrínseco de las especies vegetales, la urgencia de su conservación y de apropiación de lo nuestro. Asimismo, sugiere que las especies “quitensis”, “pichinchensis”, “lloensis”, “hallii”, “sodiroi”, deben ocupar el espacio de las acacias, cepillos y eucaliptos australianos, de los nísperos japoneses, de los fresnos chinos, de los geranios sudafricanos y de la gran cantidad de especies exóticas que se han tomado los espacios y la estética visual en parques, veredas y jardines de Quito.
 
Como hecho curioso, el estudio anota que muy pocos quiteños saben que existen 36 especies de plantas nombradas en honor a Quito, como por ejemplo la Mimosa quitensis, el “algarrobo de Quito”, planta emblemática de las quebradas de la ciudad. Tampoco saben que de todas las especies “quitensis”, 16 de ellas son endémicas, es decir están registradas solo en el Ecuador, son únicas y se encuentran en peligro de extinción. Se han reportado 26 especies “pichinchensis”, de las cuales 15 son endémicas. En Quito no faltan las especies nombradas como “ilalensis”, “lloensis”, “chilloensis” y con otros topónimos, pero esto es prácticamente desconocido.

El presidente de la Comisión de Ambiente, Alonso Moreno, expresó que ahora corresponde emprender varias acciones como la promoción de un nuevo paisajismo en Quito, la conservación y restauración de las riberas de los ríos y quebradas con la participación comunitaria, y generar muestras representativas en parques y jardines de la Red Urbana y en el Jardín Botánico de modo que se difunda la existencia de estas especies a través de imágenes en espacios públicos.

Finalmente, con esta declaratoria se conoce que existen suficientes especies “de Quito” para que barrios y zonas de la ciudad tengan sus propias plantas emblemáticas. Por ejemplo, Inga insignis, la “guaba”, que debe ser el árbol emblemático del valle de Tumbaco ya que fue recolectado en dicho valle por Humboldt y Bonpland. La “mora de Castilla”, Rubus glaucus, en realidad  es la “mora de Quito”, y el ashpa chocho, Lupinus pubescens, que es el “Chocho de Rumipamba”.
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